MI MUNDO ES EL TEATRO

jueves, 4 de noviembre de 2010

CARTA SIN DESTINO

Te  extraño en la cocina..sobre todo, porque no se calcular comida para una sola persona.
Una se acostumbra a todo, a las medidas, a los dos platos; las dos cucharas; los dos cepillos de dientes y ahora...no sé si poner la pasta en el vaso, para que mi cepillo no se encuentre tan solo.
Lo de la cama, al principio fue peor, porque compramos las almohadas distintas, la mía dura..la tuya blanda.., te llevaste la dura  por error y me ha costado mucho dormir estas primeras noches...quitándola, poniéndola.
Al volverme de lado, intentaba coger tu mano, encontrar tu cadera para apoyarla en la mía y entonces, me daba cuenta de que no estabas...encendía la luz, para cerciorarme y tomaba el mismo libro, con el que intenté dormirme a las once de la noche, ahora a las cuatro de la madrugada.
Te tengo que llamar y no me atrevo...porque no quiero que pienses...que creas...
Tengo que hablar contigo porque te has dejado la manta de tu abuela, esa sin la que no sabes dormir...el invierno está entrando y sé muy bien que si no te aferras a ella, te costará conciliar el sueño.
Tengo que llamar al fontanero...si, el grifo que apretaste, sigue perdiendo...claro, pese a todo, tú no tienes la fuerza de un hombre...
Hoy hace un mes que me dejaste....en la factura del teléfono están las llamadas que le hiciste a ella.

EL ESTRENO



 Me gusta pensar en ti hacia atrás. Retrocediendo en el tiempo como en un traveling extraño. Te veía ensayar la obra cada vez con más énfasis, entonando con rabia y en ocasiones con ira, aquel texto maldito.

Ir hacia atrás, cuando la ilusión aún te hace subir la adrenalina,pensando en el aplauso del público.Me ...decías que ibas a triunfar y me levantabas como una pluma...recitando el texto...

Quiero retroceder y no puedo...quiero verte exultante de ilusión ,esperando las críticas de madrugada...y veo..las lágrimas; los periódicos en el suelo...y tu sombra adentrándose en el túnel de un fracaso que nunca superaste

DESVANECIMIENTO

He decidido regresar,todavía tengo aquella guia que me regalaste,ha pasado tanto tiempo,...ni las calles tienen el mismo nombre.
El parque ,me parece más pequeño.
Aquel carrusel que tanto te gustaba..sigue en el mismo sitio, pero ya no gira..está enmohecido..como mi corazón. El banco en el que sentamos nuestro primer beso,está pintado de azul... el corazón que grabaste, apenas es una pequeña grieta . No se, si la primavera vio nacer la primera de tus caricias en mi cara,o quizá...fue el otoño. Vengo a decirte adiós....el tiempo de mi recuerdo se termina, dentro de poco..no sabré regresar y mi memoria, también se escapará de mi. Vengo a decirte que te quiero..aunque ya no recuerde tu nombre,esta guia no me sirva..porque ya las calles de mi mente, han cambiado. Los coches van en dirección contraria, tú ya no estás en mi, no se si es hoy...tal vez es mañana,la guia...no sé si sirve para esta ciudad, de la que no recuerdo el nombre

EL SUSTO

Todavía me dura la impresión. No sé como entró ni por donde, pero estaba allí, frente a mí, mirándome con una sonrisa irónica en los labios. Sin decir palabra.
Su cara me sonaba de algo, pero yo siempre fui mala para las caras. Callaba ,seguía sin decirme nada.
Se limitaba a mirarme y a sonreír. Me llegó a irritar tanta sonrisa -y mira que es difícil irritarme!!-
Intenté decir alguna cosa..pero no pude.Como si de una parálisis repentina se tratase, mi voz se negó a articular palabra alguna.
Allí estábamos, aquella mujer y yo, frente a frente, a las ocho de la mañana mirándonos como dos estúpidas y sin decir nada.
El corazón empezó a latirme a un ritmo acelerado...en mis sienes retumbaban frases como "Que hable...que diga algo...que hable". Y se hizo el milagro...la mujer del espejo lanzó una carcajada que retumbo en el pequeño cuarto de baño, dándome un susto inesperado., y entonces reconocí el paso del tiempo en mi cara.

CELOS

Salio de la casa decidido a todo. Ya había cargado la escopeta.
Sudaba pero no tenía miedo, era consciente de las consecuencias...pero
no le importaba. Hacia meses que le entregaba hasta el último céntimo de su sueldo y ella...pero no, de esta noche no pasaba...sabía que le estaba traicionando, pero no lo iba a co ...nsentir de nuevo...
Le dijeron que aquel chino le daba más y claro, pasaba lo que pasaba.
Llegó a la esquina y la vio...reluciente...jugando con aquel oriental.
Pegó un chillido seco y acto seguido, apuntó con la escopeta al corazón de aquella ingrata.
Dos descargas fueron suficientes para abatirla.
Se quedó allí, esperando a la policía, sin decir nada. La gente chillaba.
Sonó la sirena y el agente le preguntó...ya no importaba,
aquella zorra no le traicionaría nunca más.
Sonrió entrando en el coche camino a comisaría...
allí atrás quedaba desarmada y muerta la maldita máquina tragaperras

LA LLAMADA

La había dejado allí arriba y ahora se sentía...no, no se sentía..
Morirse podía ser tan fácil, como lo fue para ella...
Le llamó por teléfono
-Andrea tendrías que....
Un ruido y eso fue todo...
El corazón se te sale por la boca.
Atropellas al mundo y el mundo no se aparta...No hay taxis libres...corres; gritas....y cuando llegas, la llave no quiere entrar...
¿Llamaste tú a la ambulancia?...Si, claro....empujas la puerta con rabia, no sabes que lo haces, porque no sabes nada . Retumba en tu cabeza aquel 
"Andrea tendrías que"....y el golpe.
Dijo el forense que no sufrió nada...un derrame...
Ahora estaba sentada en las escaleras...sola, con la vida allí arriba, y la agonía dentro del pecho...
Dijo el forense....
Quiero morirme...¡¡¿Por que no me muero?!!!

CONJUGANDO EL VERBO AMAR

Hacía un tiempo que el corazón no conocía otra razón que  la de sus ojos azules..
Era cierto que atendía muy poco a las modas y aún menos a las costumbres ajenas. Siempre fue un buen hijo...y habría sido un buen marido, de no ser por aquella timidez que le impedía acercarse a cualquier mujer..
Antonio -su compañero en Hacienda,- siempre le decía..."A las mujeres se les tiene que enseñar quien manda...sé un hombre Julio", pero el no era Antonio...a el, las mujeres le daban miedo...
Detrás de la ventanilla, claro que no...era un funcionario serio y trabajador, nunca nadie se quejó de su trato en el trabajo.
Hacia dos meses que había entrado Andrea al Departamento y cada vez que se cruzaban sus miradas, el quería morirse, porque sentía algo en la boca del estómago...que le subía hacia el cuello...le apretaba la corbata, la cara le ardía y Antonio le miraba con cara de guasa.
Andrea venía de Madrid y comentaba con ironía "¿Todos los catalanes son como Julio, tan serios y formales?"...Dejó de tomar el café de las once, tan sólo por no tropezarse con ella...
Se apuntó a un cursillo, pretendió alejarse así, de aquella mujer que le aturdía, de aquella sonrisa que le dejaba sin habla...pero los cursillos también terminan, y regresó, rogando que el objeto de sus inquietudes,  hubiese cogido vacaciones.
No..ella estaba allí..más bonita todavía que cuando se fue. Le miró, pero no esbozo ninguna sonrisa, al contrario, bajo la vista y siguió haciendo ver que repasaba los papeles que tenía en la mano.
Antonio le informó de las últimas novedades..."¿Sabes...Andrea es una estrecha...la invitamos un montón de veces a salir con nosotros y nos dió calabazas?" "A lo mejor, te estaba esperando a ti.." y tal como lo dijo, soltó una carcajada, que a el le llegó al alma.
Una tarde, su madre le llamó...estaba arreglada, como para ir de fiesta..."Julio, nos vamos de compras" Su sorpresa fue enorme, cuando en los grandes almacenes, le llevó a la planta de caballeros no supo cuantas horas estuvieron alli, ni cuanta ropa llegaron a comprar.
"Esto no, esto no sirve...esto es muy antiguo..hijo que pareces tu padre"..."no sé como te dejan entrar en tu trabajo con esas pintas..."
Apenas cabían en el coche las compras, cuando entraron  en Ceballos...una peluquería donde no sólo le marearon cortándole el pelo, sino que le hicieron hasta la manicura...apenas pudo evitar que le arreglaran las cejas, pero viendo su cara de enojo, la madre cedió en el empeño.
Una vez en casa, intentó que le explicase todo aquello...no hubo caso, tan sólo le dijo..."¿Que mujer te mirará con semejantes pintas?", y poniéndose la ropa cómoda, se sentó en su sillón..dejandole de lado para ver la tele.
Aquella tarde en la que le dejó tan solo, todos los amigos y compañeros, estuvieron a su lado.
Debió presentir su marcha , porque sabiendo la inmensa confusión que su muerte iba a causarle, lo dejó todo arreglado, incluso sus recordatorios.
Saliendo del cementerio, la vio..apoyada en su coche.
-Siento haber llegado tarde -le dijo- acariciandole con su voz, tan dulce,
Tartamudeó no le salieron las palabras,hizo un gesto con la cabeza...que no supo , si significaba algo o no..
Intentó sacar las llaves del coche, y en el apresuramiento, se le cayeron al suelo...se inclinaron a cogerlas al mismo tiempo,
sus manos se encontraron...ayudándose a levantarse, sin soltarlo Andrea le abrazó, mientras el rompía a llorar desconsolado... ella le musitó al oido, acariciando su pelo "No llores, amor...no llores amor mío".