MI MUNDO ES EL TEATRO

jueves, 6 de diciembre de 2012

REGRESO DE UN CORTISIMO VIAJE


Muerta de frío en la estación, maldiciendo el viento del norte, escucho los gritos de los niños, al fondo, sobre el césped artificial  del campo de deportes.
El desesperado esfuerzo de una mujer africana por hacerse escuchar por el teléfono obsoleto,  gritando a un tal Ali.
Tres muchachos peinados como gallos, con crestas y encrestados, discutiendo el saldo de un único móvil.
Un intelectual con Tolstoi, bajo el peso de Guerra y Paz,   sujetándole a él, extremadamente delgado, con peligro de volar pese a su coleta y su perilla. Me pregunto ¿Quién puede leer en el tren Guerra y Paz?...evidentemente, él puede.
Unas manos desgranan las cuentas de un extraño rosario. Manos ancianas, aradas como campos, surcos.  Granos pasando por entre los dedos de un anciano tibetano vestido de azafrán absorto sin un gesto que denote frío.
Temblando embasto unos con otros. hilo de tiritona,  aguja de prisa por llegar a casa.
Pensamiento de café caliente o sopa. Memoria de abrazos amigos y un frío inesperado en el alma, robándole al cuerpo su protagonismo.
Me sorprende el tren por el lado contrario al que espero, giro mi cuerpo y subo al calor de un vagón con calefacción.  Regreso a casa. Me abrigo con la memoria de las horas pasadas.
Soy un presente en el tren. En los cristales de las ventanillas, ya no hay aquella marca "Luna pulida cristañola".
Dentro de mí, la niña aplasta la nariz mirando las luces. Las estrellas han bajado a dormir a la tierra...La voz de mi padre rectifica mi sueño...No hija, sólo son bombillas...sólo bombillas.

Mabel Escribano

domingo, 7 de octubre de 2012

CARTA SIN DESTINO



Te extraño en la cocina. Sobre todo, porque no se calcular comida para una sola persona.
Una se acostumbra a todo, a las medidas, a los dos platos; las dos cucharas; los dos cepillos de dientes y ahora...no sé si poner l

a pasta en el vaso, para que mi cepillo no se encuentre tan solo.
Lo de la cama, al principio fue peor, porque compramos las almohadas distintas, la mía dura..la tuya blanda.., te llevaste la dura por error y me ha costado mucho dormir estas primeras noches...quitándola, poniéndola.
Al volverme de lado, intentaba coger tu mano, encontrar tu cadera para apoyarla en la mía y entonces, me daba cuenta de que no estabas.
Encendía la luz, para cerciorarme y tomaba el mismo libro, con el que intenté dormirme a las once de la noche, ahora a las cuatro de la madrugada.
Te tengo que llamar y no me atrevo...porque no quiero que pienses...que creas...
Tengo que hablar contigo porque te has dejado la manta de tu abuela, esa sin la que no sabes dormir...el invierno está entrando y sé muy bien que si no te aferras a ella, te costará conciliar el sueño.
Tengo que avisar al fontanero. El grifo que apretaste, sigue perdiendo. Claro, pese a todo, tú no tienes la fuerza de un hombre.
Hoy hace un mes que me dejaste.
En la factura del teléfono están las llamadas que le hiciste a ella.

Mabel Escribano
Derechos Reservados

sábado, 29 de septiembre de 2012

ETERNAMENTE



El hombre con una voz extremadamente varonil la dijo a través del teléfono “Te querré eternamente” y una extraña sensación le entró por todo el cuerpo. “Te querré eternamente” Sonaba tan bonito…tan inusual…tan sensual…rozando lo sexual…
Sintió una excitación haciendo carreras pantys arriba, pantys abajo.
Lo escribió por todas partes…con fecha incluida…. en lo eterno y empezó aquella c

osa en el estómago a hacerle la puñeta.
Te querré eternamente….pensó a las seis de la mañana y a las doce, tenía empacho de querer
Imaginó una semana eterna y el estómago echo en falta el Omeoprazol.
Esto del querer –se dijo- resulta un poco pesado
Era cierto que el galán tan sólo se la había declarado por teléfono y ella no respondido nada. No le conocía y por tanto, se abstuvo de contestar ni una sola palabra. Colgó sin decir palabra, pero aquello de “eternamente” empezó a parecerle un abuso.
Sin saber por qué, estaba segura de que él, volvería a llamarla. Se sentó al lado del teléfono a esperar.
Eternamente -se dijo entre dientes- ¿Pero que se habrá creído? Con lo aburrido que es estar con alguien una tarde, imagínate lo que será eso de eternamente.
No llamó. Esperó inútilmente. El sábado adelantó sus compras con la esperanza de no dejar de estar cuando el la llamase. Tampoco llamó. Y aquella eternidad tan efímera se le empezó a atragantar y el estómago siguió pidiendo Omeoprazol y esta vez no por exceso, antes al contrario, fruto de la rabia y la dejadez de su frívolo amor, cuya eternidad fue tan pasajera.
El lunes a mediodía, el teléfono brincó y el sonido estridente retumbó en toda la casa. Ya está ahí ahora me va a oír…Y le oyó…”Te querré eternamente…la colonia que no la abandonará nunca, se pondrá a la venta en todas las perfumerías mañana a las doce en punto.
Miró el teléfono con rabia y de un tirón rompió el cable. Condeno la línea a estar muda…algo así como “eternamente”.

lunes, 24 de septiembre de 2012

HABLANDO CON MI OTOÑO (Monólogo)



Gris
se ha puesto el traje de la nada el día.
Ni blanco ni negro, gris
como este pensamiento
abocado en la taza desportillada
en la que, sin percatarme
me he servido el café esta mañana.
¡Habrán tazas nuevas en casa!.
Llama a mi ventana mi otoño
-Porque yo tengo el mío, como tú el tuyo-
Me encuentra sola.
Le sorprendería encontrarme acompañada.
"Vaya" -me dice-
"Seguimos triunfando" -ironiza-
"¿El fracaso no te ha dado por volver a fumar?"
No, no he vuelto a fumar.
"¿Y la bebida...? Es muy de poetas, ahogar en la bebida el fracaso".
No he bebido nunca. Lo sabes. No me gusta
Sopla
mueve la corriente en el pasillo
pega un portazo a la ventana.
"¿Lloras?"
Algunas veces
"Maldices a la vida, supongo"
A mi vida, de tanto en tanto, pero me arrepiento enseguida.
"No tienes coraje"
Tengo amor.
"Me voy a divertir contigo estos meses. Me vas a pagar tu felicidad
del año pasado"
Y entonces, me crezco frente a este gris otoñal amargado
que no es ni blanco ni negro
que no puede darme lo que yo no tomo
ni puede quitarme lo que sin pedir me dieron.
Cambio mi café de taza por la más nueva.
Me ducho. Dejo que el agua me ame
resbalando por mi cuerpo
jugando por mi piel
a ganar medallas de jabón
cortando cintas de espuma olorosa.
Abro el ordenador, os escribo
Tomo el sombrero y ese libro
que abandoné sin terminarlo
y ya no recuerdo
de que me estaba hablando.
Salgo a la calle con la ironía que me ha dado la vida
en este día primero de un otoño -el mío-
Agresivo, estúpido y pendenciero.

domingo, 24 de junio de 2012

EL MANCO


Era un hombre extraño 
Fornido , musculoso pero con un solo brazo cortado a la altura del codo.
Yo lo miraba con la desvergüenza de una niña de siete años. Me atreví a preguntarle qué era lo que le había pasado. Él no me respondió.
Mi primo me contó que era mudo. Pero no era verdad.
En la comida, mi padre dijo del nuevo empleado, que no era un un hombre hablador, pero que le gustaba porque era serio. Venía muy bien recomendado como buen trabajador y conocedor de los montajes de teatros y circos.
Gruñía como mi perro cuando no le gustaba que le molestase, pero no era mala persona.
Llevaba algo más de un año con nosotros cuando mi padre comentó que le había pedido la cuenta. No entendía los motivos, pero él le dijo que a ese pueblo no quería volver y puesto que el teatro iba allí, él se despedía.
No le vi nunca más…Bueno, le vi en fotografías, en el bar del pueblo. En un periódico de sucesos.
Hablaban de una joven promesa de la ópera. Cantó un par de arias por la radio y vinieron a buscarle desde Madrid.
Tenía novia desde los nueve años.
Siempre anduvieron juntos. Loco de contento le contó que iba a irse a la capital, a estudiar canto, que le daban una beca, y su padre le había autorizado.
Hasta ahí es lo que explicaron en el pueblo. Carmen -que así se llamaba la muchacha- empezó a gritar que no quería que se fuera, que se iba a morir si la dejaba.
El intentó calmarla, pero ella salió corriendo hacia su casa. No vio que bajaba la barrera del tren, ni escuchó el chillido de un tenor en ciernes.
El dio un salto hacia su amor de toda la vida y todo se oscureció durante un tiempo infinito.
Dijeron que sus manos estaban juntas, como siempre. Cuando regresó del hospital se quedó callado durante horas, mirando los raíles.
No volvió a cantar. Tampoco dijo nada del brazo que murió con ella ni de su voz.
Nunca más volvió al pueblo. Nunca más supe de él.

Mabel Escribano

sábado, 23 de junio de 2012

LAS PUERTAS DEL CIELO



Sentada en la escalera, miraba con  detenimiento la llave de su casa como si la viese por primera vez.
¿Usted vive aquí?
-Me preguntó la señora Montserrat, vecina mía
desde hacía veinte años-
Yo no, me dijo sin dejarme responder-
yo vivo en el cielo pero ahora no se
abrirlo...me han borrado la puerta..mire, mire...aquí tengo la llave.

domingo, 17 de junio de 2012

A OSCURAS EN NEW YORK




Se marchó a New York porque en Barcelona las cosas estaban poniéndose difíciles.
Vendió los mejores cuadros de su exposición a menos precio del pactado con su marchante. Alquiló su estudio a un japonés amante de Gaudí y partió con seis direcciones hacia aquella ciudad que iba a ser para ella el París de los años veinte.
No dejaba nada atrás. Salvo el mar que sabía echaría de menos.
Patricio -su marchante- tenía buenos contactos en la gran manzana y le aseguró que al llegar le habrían conseguido un buen estudio para poder seguir con su obra.
Jack -el socio de Patricio en América- la esperaba en el aeropuerto.
No era un hombre muy hablador y no le importó, su ingles era bueno, pero el viaje la había cansado.
El estudio estaba en una zona algo apartada en Brooklyn.
Había sido un matadero o algo así.
Subieron en un ascensor de aquellos que salían en las películas de miedo, que tanto le gustaban a su hermano.
Era una sala inmensa unos trescientos metros, Jack le dijo que, por la mañana vendrían a traerla el material que había encargado, las telas eran enormes. Pensó en la manera de situar la sala, acondicionando una parte para vivienda.
Oscureció con rapidez y se acercó al cuadro de luz para encender la sala. Algo falló. Tan sólo le faltaba eso. Estaba muerta de sueño, no le gustaba estar a oscuras en un lugar que desconocía.
Abrió la maleta tratando de encontrar la linterna y entonces lo notó. Tras de sí un ruido silbante, una extraña respiración. Optó por quedarse quieta.
Apenas respiró para poder escuchar nuevamente el sonido....allí estaba, casi encima suyo
No se atrevía a moverse.
No supo cuánto tiempo pasó, una eternidad...Se sentía anquilosada, le dolían los riñones pero trataba de no caer al suelo. No quería hacerlo pero, recordó todas las películas americanas, Viernes trece....o catorce, no importaba...tenía frío y sudaba.
El jet lag la estaba matando, no quería caer, no quería.....y sin poderlo evitar sucedió.
Abrió los ojos, y tuvo que cerrarlos inmediatamente, sorprendida por la luz que entraba a través de los ventanales inmensos que unos operarios estaban limpiando. La llamaba una voz extraña, alguien la llamaba...
-Montse...Montse....la cara de Jack la miraba con sorpresa...
¿Dormiste en el suelo?.
No me acordé de avisarte, dentro de un rato vendrán a por los gatos.
Entonces los vio, diez o doce gatos, subidos en las traviesas del techo la miraban con cierta e irónica complacencia.

viernes, 15 de junio de 2012

LA CITA


No recordaba haber programado ninguna cita. Tampoco recordaba aquella dirección, ni aquella hora absurda para tenerla. Pero estaba en su agenda y acudió.
Nunca había estado en aquella casa, pero recordaba cada rincón. Donde estaba la cocina, el comedor y el dormitorio. 
Jamás había estado allí, pero conocía el lugar dónde estaba escondida la llave de la puerta. Tres baldosas hacía delante y dos laterales.
Buscó una llave plana de su llavero y la introdujo en la ranura, levantando la baldosa con cuidado.
Allí estaba envuelta en un trozo de periódico del año 1891. La tomó con cuidado. Se sobresaltó al ver su cara en la noticia principal.
Era su misma cara, se diría que ella misma, de no ser por la vestimenta y el peinado.
El trozo de periódico decía " Encuentran muerta a..... Aún pendientes de las últimas investigaciones, todo apunta a que ha sido un suicidio".
Suspiró mientras abría la puerta mirando la fecha.
Recordó que al despertarse aquella mañana, en el suelo, junto a la cama, había un periódico que no recordaba haber comprado. Por alguna razón lo metió en su bolso. Lo sacó con nerviosismo presintiéndolo sin verlo, entonces comprendió.
Su imagen, la misma que reflejaba el espejo en que estaba mirándose, figuraba en primera plana con el siguiente texto "Encuentran muerta a.....Pendientes de las últimas investigaciones, todo apunta a un suicidio".
Tomó el trozo de papel, envolviendo la llave con cuidado., salió a la puerta colocando el paquete bajo la misma baldosa.
Entró en la casa y dirigiéndose a la alcoba...tomó una silla, sobre la mesilla de noche, perfectamente preparada, estaba la cuerda de cáñamo.
La ató a la magnífica araña de cien luces que brillaba en el techo y pasando su cuello por el lazo, empujó la silla dando un salto hacia el infinito.

jueves, 7 de junio de 2012

EL JUEGO DE MORIR


Era un juego eso de morirme. 
Respiraba de a poquitos,  aguantaba hasta que mis pulmones dejaban de jugar, poniéndose en la pared de los perdedores.
Era un juego de una contra una, de perder ganando o de ganar perdiendo.
El caso era jugar a la desesperada, a ver quién saltaba más veces, aunque yo apenas saltaba, me cansaba demasiado.
Los mayores jugaban de otra manera. 
A verme morir, a decidir cuándo y de qué forma iba a suceder.
El de la bata blanca dijo que no llegaría a los siete años. Los otros corrieron y perdieron,  lloraron sin decir nada.
Era un juego extraño eso de morirme . Ellos venían, me miraban en la cama, con caras serias y sonreían de manera forzada.
No era mi cumpleaños, y me traían regalos. A mi madre, le brillaban los ojos cuando me miraba.
Suspiraba mucho al peinarme las trenzas y no me reñía si me quejaba de sus estirones.
Seguía respirando a poquitos y miraba cómo las golondrínas hacían el nido en  mi ventana.
Olía el pelo de mi madre cuando tomándome en brazos,  me enseñaba los huevos de las golondrinas "tan chicos",  cantándome  una nana.
La tormenta rompió el nido. El nido rompió los huevos...."tan chicos". Mi madre miró y lloró,  como nunca lo había hecho.
El tiempo se la llevó y aquel olor se quedó conmigo.
Sigo jugando a eso de morirme, aunque ya no respiro "a poquitos".

sábado, 26 de mayo de 2012

EL COMPRADOR DE HORAS



Sentada en el bordillo de la vida, vende sus horas de soledad, al módico precio de una cama en la pensión de la media hora y un preservativo que les impide enamorarse de sus ojos tristes y su cuerpo de gata.
Se sujeta al humo diario, hijo de la levedad de una existencia de ocho de la noche a cinco de la madrugada.
El hombre la mira con la tristeza del comprador de horas
que nunca alcanza el precio de su sonrisa sincera.

jueves, 24 de mayo de 2012

SIN REMITENTE


Me guardo el tiempo dentro de un anuncio de "pague usted mañana"
Recorro los estantes buscando algo de lo que no recuerdo el nombre. Me hago vieja o regreso al balbuceo infantil. Tomo la cartera buscando el dichoso bono  de descuento que me dio la vida y entonces veo otra vez aquella carta que no quise abrir ayer.
Esa carta sin remite escrita a mano. Vuelvo a darle vueltas, no, no existe un remitente y el sello…¿Porque no pondrán tinta en los sellos? No se entiende, apenas se aprecian las letras.
He pasado la noche sin dormir, dándole un  posible remitente al sobre en blanco.
¿Será...? No, no puede ser...Tal vez....no, tampoco
Tropiezo con otro carro, de otra persona que como yo divaga en los corredores del super.....De repente localizo el producto...
¡Tenía el nombre en la punta de la lengua!...¿Porqué pondrán las cosas tan altas?.  Me pongo de puntillas y la carta vuela hacia el otro pasillo....¡Vaya, lo que faltaba!
Y la vecina del tercero, tomando la carta me la entrega diciéndome
¡Ah ya veo que a usted también le ha tocado!
Y pienso en algún sorteo,  que no recuerdo haber participado...
Bueno, a fin de cuentas no ha dolido....-dice con una sonrisa de complicidad-
Entonces recuerdo el estruendo. Los sonidos de las ambulancias.  Hoy ya es mañana....
Ha desaparecido el vale de mi tiempo.

Mabel Escribano
Derechos Reservados

martes, 24 de abril de 2012

PÉSAME



Sentí sus pasos sin prisas. 
Abrió mostrándome con un gesto sus manos solas, después de cincuenta años
No lloró
Se abrazó a mi silencio sin decirme nada.
No tenía consuelo, ni yo palabras.

martes, 3 de abril de 2012

LA CURA



Le sacaron de comisaría no sin antes que su padre pagarse una fianza enorme, mientras mascullaba 
de una manera ininteligible. Su madre lloraba. 
El estudiaba medicina para esto. 
Desde pequeño soñó con hacerlo y lo hizo aquel Viernes de Dolor.
Bajó al Cristo de la cruz y se lo llevó a casa para curarlo.

sábado, 4 de febrero de 2012

HISTORIA DE UN DESGRACIADO ASUNTO


Si tuviese abogado, que no lo tengo, porque no tengo pleitos y de tenerlos no podría pagarlos., le consultaría esta duda existencial. Pero como también cobran las consultas, mejor no consultarles.
De hecho es posible que sea cosa de sanidad....aunque bien pensado, si bien  la sanidad es gratis, la gratuidad tiene el problema de la excesiva lentitud. Digamos que  mi consulta sanitaria, podría ser atendida en el 2200. Evidentemente, ya no existirían ni mis cenizas. No, no me conviene.
Podría tipificarse como  un hecho delictivo, ¿no?. Yo creo que si...aunque la policía, decidirá investigarme. Pedirá pruebas periciales; me harán preguntas, me mandarán hacer un sicotécnico. Lo más seguro me tocará  un psiquiatra  argentino y con lo aficionados que son a profundizar en la mente humana, me mandarán a un psicólogo para hacerme un psicoanálisis.
Hará que vuelva a mi infancia. Querrá  que me introduzca en mi misma...pasaremos años investigando mi psiquis...Hablando de mis padres y del gato que me miró al salir del colegio.
¡Ay no, por favor! no decididamente la policía no me interesa.
¿Y la iglesia?
Si me comprometo a marcar la casilla de hacienda para que les den el dinero, es posible que me hagan un estudio. 
Claro que igual se enteran de que soy gay y deciden "curarme" haciéndome  un exorcismo de esos que anuncian en el libro que tiene tanto éxito en El Corte Inglés....."Péguele duro, si no se vuelve hetero, morirá sana y cristianamente en el intento". y eso tiene que doler. 
¿Y si me voy a la Sociedad de Autores?
Entro y les digo...“¿Me ven? Y luego les muestro una foto
¿Que le parece...? No quería hacerlo, pero vengo a denunciarme
Cada vez me parezco más a mi. Camino como yo, me muevo igual que yo...sonrío como yo., de hecho, incluso escribo como yo, con desestilo.
Me he repetido de manera vergonzosa...¡¡MULTENME, SOY MI PROPIO PLAGIO!!.

miércoles, 11 de enero de 2012

EL FINAL DE LA ABULIA


De repente alguien entra en el casino. Las cabezas se levantan con una cierta curiosidad ,dejando el crucigrama imposible, el sudoku que nunca terminan, y dedican su maltrecho tiempo a la crítica destructiva
del nuevo en esa plaza, que ni es nueva ni tiene plaza alguna.
Siempre llega alguien a quién destrozar, en la cantina del desguace, aunque en esta habitación,llamada "Casino" sin ubicación concreta, hay para todos los gustos y para todas las críticas. Si bien, sucede que, lo declarado no es criticable, pasa del interés al aburrimiento con rapidez inusitada.
De repente el nuevo, que no es nuevo por su edad, ni es un "él" a ciencia cierta, por su excesiva belleza, sonríe.
Acaricia con la mirada lentamente a cada uno de ellos, les ve estremecerse, sabe muy bien, hasta dónde le sienten. Con estudiada lentitud, casi dentro de la sintonía de una música, se acerca al matrimonio adocenado, besa a la mujer de forma sutil, mientras su mano, roza la bragueta subiendo sin prisas hacia la hirsuta barba del hombre, que enrojece tratando de sonreír, sin conseguirlo.
Toma la bandeja del camarero. Sirve con maestría el té con pastas a las cuatro señoras emperifolladas, acercando sus labios a cada boca, sin llegar a tocarlos...dejándolas aspirar el perfume de su piel, ver el azul cobalto de sus ojos.
Sirve con maestría, el té con pastas a las cuatro
Con lentitud felina...busca la mejor mesa de mármol, alzándose sobre ella, girando sensualmente sobre sí, dejando insinuarse los jóvenes músculos de sus piernas. Salta y queda sobre el mármol blanco, como un Apolo, brillando en el marco de la belleza.
Su largo abrigo negro, su pelo dorado. Sus labios de hombre/mujer, o mujer/hombre, humedecidos por su lengua sonríen entreabiertos llamando a los otros labios. 
El tiempo ha cerrado la puerta. En lugar del tic-tac...el tiempo gime su propio placer....las agujas corren, se entrelazan,se pierden en un tango sin otro compás que el deseo.
Se contonea suave y lentamente, incita con su cuerpo a los cuerpos de aquellos indolentes, incapaces de terminar un crucigrama o hacer un sudoku. Pretendidos hurgadores de la vida, mirones del stripttease ajeno.
Con maestría inusual, uno a uno, desencaja botón tras botón deshaciendo la orgía entre el plástico y la gruesa tela.
Redoblan los deseos. Rompen monstruosos suspiros los cristales. Chillan desaforadas las ardientes sillas. Revientan las braguetas y el bello ser de luz, queda desnudo, sobre la mesa blanca. Aplaudido por los locos orgasmos, de aquellas pobres y aburridas gentes, maliciosas e insanas.


Mabel Escribano
Derechos Reservados.